Mi casa de los espíritus

Si son lectores como yo seguramente están ampliamente emocionados porque “La Casa de los Espíritus» de Isabel Allende está a punto de llegar a la pantalla. Como les había comentado en una entrada anterior que espero lean, este libro se basa en las memorias de su abuelo por lo que me permito compartir que yo vivo en una casa de los espíritus que era de don Jorge y ahora solo sigue siendo de doña Orietta.

Aunque suene un poco aterrador, mi casa de los espíritus no asusta, pero si truena cuando hace frío y cruje cuando cae el calor. Sus paredes son un poco viejas y no hemos renovado la pintura pero lo más importante de todo es que jamás se ha perdido el amor que aquí construyeron mis abuelos junto a sus cuatro hijos y ahora siete nietos. Cabe destacar que los ya llegamos a los veintitantos ya recibimos el primer mensaje hacia los bisnietos pero estamos muy pequeños todavía… bueno, ni tanto.

La casa de mis abuelos es mi casa de los espiritus asi que mas que contarles sobre una casa donde soy y fui inmensamente feliz desde pequeña, quiero aprovechar para darles una pequeña reflexión ya que mi algoritmo me ha mostrado muchas publicaciones en donde hemos perdido el amor y la paciencia para los señores y las señoras con canas y me cuesta concebir un mundo donde alguien pueda tratar mal a mis abuelos.

No hay nada mas sensible y humano que tenerle paciencia a un señor, no hay nada mas lindo en encontrar a una señora en la calle y decirle lo hermosa que se ve. No hay cosa más interesante que las pláticas de los tiempos aquellos ni nada más adorable que una pareja que aún camina junta por la vida, lamentablemente, bajo la idea de que alguno de los dos en algún momento tendrá que partir.

Más allá de ser algo lindo, es algo que refleja la verdadera naturaleza de nuestro corazón y nos revela que nuestra sociedad está tan perdida que no está hecha para todas las edades. ¿En qué momento un señor de 90 años tiene que salir a la calle a pedir dinero porque su familia lo ha abandonado? ¿En qué mundo dejan a sus padres en un asilo sin siquiera darles una visita de domingo? El problema como tal no es el asilo sino usarlo como la manera de deshacerse de quien alguna vez te cambió los pañales, te enseñó a caminar y limpiaba tu desastre a la hora de comer. 

Sí, es admirable que alguien de edad avanzada tenga su negocio, salga a la calle a vender su arte o aprenda a usar tiktok para darse a conocer, pero ¿no les parece que deberíamos ser sus hijos y nietos quienes los cuiden para que más que un trabajo obligado, sea un momento de ocio, de disfrute y de retiro digno?

Si sigo reflexionando me quedaré atrapada en la vieja oficina de mi abuelo donde me siento a escribir, cosa que no me estorba, pero como esta plataforma no tiene tanto alcance, debo ir a ganarme la vida a otro lado jajajaja. Bueno más que trabajar quiero ir a ver el trailer de “La Casa de los Espíritus»  pero debo sacar mis pendientes antes…

Antes de irme les dejo algunos usuarios de Instagram y TikTok de algunos canosos que estarían muy felices de recibir su follow.

@alejodibuja (vende su arte para pagar su cirugía de corazón, comprenle algo vaya)

@julissa.delmar (es un señor que fue adoptado por su vecina y tienen un libro ilustrado sobre su amistad)

@somoskoltin (tienen un muy buen libro pero les dijeron que nadie iba a querer leer un libro sobre la tercera edad)

Sin más por el momento pero invitándoles a no olvidarse de los viejos.

-Andrea Lucia 

Meet My Words

De todo el aniversario solo mi foto salió borrosa… pero bueno…


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