¿Y si le mandamos buenas vibras al Papa Francisco?

¿Qué pasa si todos nos unimos bajo un mismo propósito? Mejor aún, si nos unimos por una buena causa o para orar por alguien. Hay un hombre muy especial para la Iglesia Católica que hoy se encuentra enfermo y que hace 5 años oro solo por todos nosotros en medio de una pandemia sin esperar nada a cambio.

Video de: Vatican News en Español

¿Me ayudan enviándole como él ha dicho en muchas ocasiones una oración y si no les nace pues algo de buenas vibras? O si eres un pequeño y tus padres te están leyendo esto, ¿le mandarías un dibujito a este hombre que es muy bueno y seguro te diría que te quiere mucho?

Ya que mi familia me crió en la fe, siento una gran afinidad hacia su Santidad el Papa Francisco, quien lleva varias semanas hospitalizado por un cuadro respiratorio. Déjenme contarles que en mi mente un poco curiosa y sin pena, le ha mandado dos cartas durante su papado. Hoy las quiero compartir con ustedes para que comprendan un poco mejor cómo este gran hombre ha hecho que los jóvenes regresemos a la iglesia para vivir un camino muy diferente hacia la santidad al que hemos conocido desde los tiempos remotos, algo que dejó muy claro de una forma divertida y simpática durante la última Jornada Mundial de la Juventud.

Video de: Aci Prensa

Volviendo a las cartas de Andrea Lucía hacia su Santidad, las dejo a continuación, sé de buena fuente que las recibió y muy seguramente le dio unos momentos de risa ante mi escritura peculiar, amable y sobre todo muy sincera. Esta se la mandé a dejar después de la semana santa del 2024. Nótese que traté de practicar mis idiomas, si hay algunos errores pues son de buena voluntad.

“Dear mr Pope Francis or maybe dear Eminence Jorge Mario

I am writing 10 years after my last letter I sent with a very dear Honduran priest that happens to be my uncle and that always tells us God should be our north. I just wanted to thank you for trying to make our Church more loving and open to any kind of person, since we both speak Spanish let´s go back to our roots.

Verlo durante la Semana Santa incluyendo a mujeres como apóstoles tocó mi corazón y el de muchas mujeres de una manera única y conmovedora. Por mucho tiempo sentí que las mujeres seculares no podíamos ser consideradas por la Iglesia y con su gesto entendí que cada persona creada por Dios es bien recibida dentro de la Iglesia. Esta Semana Santa la viví con fervor en un pequeño pueblo de Honduras y reflexioné que si en un lugar tan humilde como este está Jesús pues Él está en todas partes.

Desde pequeña no me gustaba ir a misa porque decía “yo hablo con Dios en mi cabeza y Él conoce a la ovejita que tiene”. Gracias a mi señor cura que le conoce en persona, me di cuenta que mi relación con Dios era válida pero que recibir la Eucaristía me permite entender mejor al Dios con que hablo cada día. Si por alguna razón la carta anterior se perdió en el camino, no se preocupe que con gusto puedo enviarla nuevamente cuando encuentre el cuaderno donde la escribí hace casi 10 años.

Allora, ho imparato un po di italiano e voglio dire ciao in questa lingua. Ci vediamo alla TV perché Io sempre ti vedo nella televisione e in suo Instagram e Twitter. Io so che sei  stanco e le sue gambe non funzionano tanto bene, ma continua con la sua missione. Noi le giovani crediamo in voi.

Espero haber escrito bien en italiano y si no pues le pido una disculpa muy sincera. No he tenido el “piacere” de verlo en persona o “parlare” con usted pero siento que es una gran persona que se merece mucho amor. Pronto emprenderé el proyecto de especializarse profesionalmente y hasta sueño con trabajar en el Vaticano, pero eso será para la Andrea del futuro. Si llegó hasta este punto me presento:

Atentamente
Andrea Lucía”

Estimados lectores sé que les prometí cartas (en plural) les compartiré la primera que envié solo bajo una condición: que me ayuden enviando sus buenas vibras y oraciones a mi amigo no personal Jorge Mario Bergoglio, mejor conocido como su santidad el Papa Francisco.

-Andrea Lucía @meetmywords


Comentarios

Deja un comentario